BRIDGING CULTURES NATIONWIDE THROUGH LANGUAGES

Vuelta a la rutina

rutina Esta mañana me he levantado temprano y me he ido al centro a “patrullar “la ciudad a comprobar los efectos de la temida “operación retorno” que tanto anuncian en el telediario. Con un calor que ni os cuento, todavía enfundada en mis chanclas y mis tirantes me he recorrido paseo de Gracia, Rambla y Portal de l´Àngel, feliz de la vida, confiada en que el verano todavía tiene para largo y soñando con la posibilidad de un penúltimo  fin de semana en la playa….Sin embargo, no todo iba a ser tan maravilloso y ahí estaban todos los Zara-mangos-hache-y-emes dispuestos a amargarme las ensoñaciones.
Una rápida ojeada a los escaparates me produce un subidón de urticaria: gorros, bufandas, calcetines hasta la rodilla, abrigos de lana y botas hasta el cuello….¿pero como? ¿Dios mío  con este calor la ropa de invierno? ¿Pero estamos locos o qué?…nada, nada, yo a lo mío-mira cuantos turistas, ¡ay que calor! ¡uy mira que chico más mono!…
Otra tienda llena de abrigos…otra con pijamas de invierno, otra con calcetines de lana…-anda vaya mira que bonito- en fin, que mi fortaleza espiritual anti sistema capitalista va debilitándose por momentos y acabo sucumbiendo frente a una de esas tiendas que te incitan a tomarte un cubata nada más poner el pie dentro.
Y tal cual entro, si  fuera una fan de la “conspiranoia” estaría pensando que se trata de un complot entre las farmacéuticas y las tiendas de ropa para que compremos en agosto abrigos de piel y de paso, pillemos un resfriado del 15 y consumamos antigripales, porque sino ¿cual es la razón de convertir la tienda en el Polo Norte poniendo el aire acondicionado en el nivel del tiritón? ¿Es que tengo pinta de oso polar?…Así que de golpe, en un instante, he pasado de –me voy a ir a la playiki- a –mejor me voy a comprar material escolar que ya está aquí el invierno- y es que cada año, en cuanto el Corte Inglés anuncia que el otoño ya está aquí, me entran unas ganas irreprimibles de comprar libretas y bolis y estuches como cuando era pequeña.
Y es que deberíamos instaurar el ritual de preparar el material para la vuelta a las clases, como obligatorio en  nuestra vida de adultos responsables porque facilitaría un poco el impacto de pasar del estado vacacional al estado laboral en cuestión de horas. Así, a partir de ahora nos hartaremos de oír en las noticias que todos vamos a apuntarnos al gimnasio a bajar los kilos que hemos subido a base de paella y pescaíto frito y que correremos a las escuelas de idiomas porque este verano ya hemos asumido que con el “Guanchu-Guanchu” que hablamos no nos entienden en ninguna parte.
Por eso, en BCN Languages este año queremos formar parte de vuestro proyecto y estamos que lo tiramos todo, con la promoción HELP, descuentos a familias a jóvenes, y hasta si te apuntas a dos idiomas (por si no tienes muy claro si quedarte con el/la inglés/inglesa o el/la francés/francesa que conociste en Playa de aro) y además os regalamos la bolsa BCN para que puedas llevar tus bolis y libretas nuevas. Pero sobretodo abrimos nuestro Campus  virtual  de apoyo Bcn, un espacio virtual nuevo y dinámico que te permitirá seguir avanzando en tu aprendizaje desde cualquier lugar, siempre que quieras. ¡Acércate a conocerlo! tanto en chanclas como en botas…. aquí te esperamos.

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